martes, 3 de junio de 2008

Animales de compañía


Así es, tengo un animal de compañía.
Es algo pequeño y arisco pero, la verdad, muy práctico: ocupa poco espacio; no ensucia la casa; come poco; vamos que no tengo ni que proporcionarle el hilo, lo pone ella. Y para colmo me mantiene a raya a los mosquitos. Un chollo.
Me ha salido algo religiosa, de hecho no se quita de encima el crucifijo en ningún momento, aunque tengo mis dudas pues nunca la veo rezar antes de comerse sus presas.
Por otra parte, todavia no entiendo su mirada. Cuando la enfoco y me mira fijamente tengo dos problemas: el primero es que no se a cual de todos sus ojos mirarle; el segundo, no se si me ofrece cariño o me quiere hincar el diente. En fin, ya nos iremos conociendo.
Francamente, me estoy encariñando.

1 comentario:

Álvaro dijo...

muy bonita!! Yo en mi habitación he tenido alguna vez y siempre las dejaba,no molestan y se comen a insectos que pueden picarme mientras duermo así que perfecto.
Buen blog por ciertoo